OPINIÓN / VILANOS

La espiral maravillosa

“La creación es una de las actividades que, a veces, logra que esa espiral misteriosa que es la vida pueda llegar a convertirse en una espiral maravillosa”

Por ELOÍSA OTERO
(Publicado el sábado 3 de febrero de 2018 en El Día de León)

Existen muy pocas ayudas a los creadores en este país, en esta comunidad autónoma, en esta provincia. Han ido desapareciendo poco a poco, y más con esta crisis que se prolonga ya desde hace casi diez años…

Crear es hacer que algo valioso que no existía… exista. Los artistas y creadores, como los científicos (también creadores), nos hacen un regalo, a todo el género humano, cada vez que lo consiguen. Y sus obras pasan a formar parte de ese acervo común sobre el que evolucionamos como especie y sobre el que florece el pensamiento y se desarrollan la inteligencia y la propia creatividad.

Pero la mayoría de las veces “crear” no consiste solo en tener una idea, un proyecto, una intuición… Porque eso, luego, hay que desarrollarlo, producirlo, materializarlo, hacerlo visible, compartirlo. Y para ello suele hacer falta justo lo que el creador no tiene: dinero. En ocasiones, las ideas y proyectos del creador, además de convertirse en un regalo para el resto (y siempre habrá quien no sepa, o no pueda, o no llegue a apreciarlo), se convierten también en dinero. Aunque no suele ser el creador precisamente quien se beneficia de ello (a veces sí), sino los productores, los intermediarios…

La Fundación Villalar, creada en 2003 al amparo de las Cortes regionales, sorprendió a finales de 2016 con una convocatoria novedosa y sugerente: nueve becas (una por cada provincia de la Comunidad), dotadas con 12.000 euros cada una, para que nueve artistas y creadores residentes en Castilla y León puedan desarrollar, a lo largo de un año, un proyecto concreto en cualquier campo (cine, literatura, artes plásticas, artes escénicas, música, fotografía, o cualquier combinación de los mismos…).

A la primera convocatoria (2017) se presentaron 237 proyectos, y a la segunda (2018) concurrieron 164, casi todos de “altísimo nivel”, según el jurado. El año pasado, en León resultó becado el escritor Yago Ferreiro, por su proyecto titulado “Kintsugi. Trabajos de desamor perdidos”. Se trata de una investigación artística y literaria sobre los conceptos del olvido y la pérdida, en la que se plantea la escritura de un manuscrito singular, con una tinta especial que vaya desapareciendo una vez que el libro se haya abierto. A finales de 2017, además, Yago Ferreiro instaló en el Museo de León un “buzón de los corazones rotos”, invitando a los ciudadanos a depositar en él objetos vinculados a historias de amor pasadas o imposibles que, tras ser restaurados con la técnica japonesa del kintsugi, servirán para realizar una exposición que complementará la historia relatada en el libro.

En este año 2018, seis de las nueve becas han recaído en mujeres creadoras. Y una de ellas es la leonesa Isabel Medarde, artista arriesgada y cineasta polifacética que, además de acumular mil y un proyectos (algunos en marcha, otros muchos por hacer), hace diez años fundó la productora independiente Bambara Zinema. Su proyecto, “La espiral maravillosa”, plantea el rescate de una cineasta absolutamente desconocida, Leocadia Cantalapiedra (Salamanca 1890, México, 1952), pionera del cine de vanguardia en un contexto cultural adverso, en el que tuvo que reinventarse una y otra vez para poder desarrollar su trabajo creativo.

Fue mientras preparaba un taller de cine, buscando mujeres cineastas, cuando Medarde dio con la figura de esta realizadora que, en realidad, según descubrió, “son tres personas en una, porque empezó a hacer sus primeras películas como Leo en torno a 1915-17, en un entorno un tanto doméstico, hasta que decidió dar el salto adoptando un disfraz de hombre y la personalidad de Nico, con el fin de que su trabajo pudiera llegar al público. Su tercer álter ego afloró tras su llegada al París de los años veinte, donde se convirtió en Zoe, una mujer vanguardista que sí se atreve a dar rienda suelta a su creatividad porque está en un ámbito que lo hace posible”. Esta cineasta formó parte del Colegio de Patafísicos de París, cuyo emblema era una espiral, de ahí el título de este proyecto. Con la colaboración de Sergio González y de la fotógrafa Divina Quinina, Medarde se propone realizar un documental experimental que abordará las tres personalidades de la salmantina (Leo, Nico, Zoe) y también rescatar las películas que rodó. De momento ha abierto una web (leocadiacantalapiedra.com) en la que se irán mostrando documentos, biografía, diarios, cartas, fotografías de la época, estudios sobre ese periodo histórico desde el punto de vista de género… y una selección con las piezas fílmicas más representativas de esta realizadora invisible hasta ahora.

También el MUSAC renovó en 2016 una vía para producir proyectos creativos: la Convocatoria Laboratorio 987, un programa permanente de ayudas a la producción y difusión de la creación y la cultura contemporáneas que, para este año 2018, cuenta con una dotación total de 50.000 euros. Cualquier colectivo o persona interesada, mayor de edad, puede presentar su proyecto, independientemente de su lugar de procedencia, siempre que esté vinculado al trabajo del arte, la creación, la cultura, el comisariado, la investigación, los movimientos sociales y sus distintas expresiones públicas. Un comité se encarga de valorar y seleccionar las propuestas, en función de su interés y viabilidad.

Pero el trabajo creativo a veces no tiene tiempo, ni plazos, ni una finalidad concreta; es fruto del desarrollo o del descubrimiento, incluso de la equivocación o el fracaso; y nunca se sabe bien cuál será el resultado… Por eso, además de apoyar proyectos concretos, sigue siendo necesario, más que nunca, “facilitar” la labor de los creadores en un sentido amplio: generando espacios para la creación, la cooperación y el intercambio, aportando medios y formación, fomentando dinámicas, hábitos, entornos… Porque la creación es una de las actividades que, a veces, logra que esa espiral misteriosa que es la vida pueda llegar a convertirse en una espiral maravillosa.

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