Sabine Dahrendorf en la última página de El Día de León. / Fotografía: Ana M. Díez.

PERSONAJES A LA ÚLTIMA

SABINE DAHRENDORF
/ Bailarina y coreógrafa

LA VIDA EN DANZA

Aunque nació en Alemania, León es una de las tres ciudades de su vida, un lugar “donde todo es posible”

Por ELOÍSA OTERO
(Publicado el sábado 2 de diciembre de 2017 en la última página de El Día de León)

Cuando Sabine me invita a uno de los cinco módulos de danza que va a impartir este curso en la Universidad de León, no lo dudo. El taller tiene lugar en La Pequeña Nave, cuartel general de los artistas de circo-teatro más colaborativos de la ciudad. Hay veinte personas apuntadas, una de ellas ciega, y solo dos son hombres, aunque, como bien comenta alguien antes de empezar, “aquí no hay géneros”.

“Según cómo vivimos (contexto, experiencia, personalidad, peculiaridades…) así nos movemos”, comienza diciendo Sabine. El primer ejercicio consiste en “sentir lo que uno siente, cerrar los ojos, escuchar lo que puede emerger de ahí para, poco a poco, ser capaz también de sentir al otro, a los otros que están al lado, y abrir puertas o caminos entre los cuerpos de los demás con muchísimo respeto”, como susurra Sabine. La respiración, el pulso, los distintos ejercicios (plegar/desplegar, concentrar/expandir, enroscar/desenroscar…) conducen sin darse cuenta a explorar y descubrir movimientos, a llenar el cuerpo de sensaciones, a fluir con suavidad, y confluir, percibir, encontrarse… Sabine trabaja a partir de la interioridad y avanza hacia la interacción (escuchar, compartir, respetar la experiencia del otro…). Y yo descubro que para la danza y el movimiento no hay edad, como dice ella: “Cada uno tiene que encontrar su verdad, su manera de expresarse, y seguir buscando lo que resuena en nosotros”.

Sabine tiene un espíritu creativo, juguetón, y un rostro peculiar, con ojos azules que siempre parecen ver más allá. Nacida en Colonia (Alemania), estudió teatro, cine, filosofía y filología en la Universidad de su ciudad natal. En 1980 se fue a Barcelona, y allí, en el Instituto del Teatro, conoció al bailarín y coreógrafo leonés Alfonso Ordóñez. Con él visitó León por primera vez, hace 36 años, y con él fundó en 1984 la emblemática compañía Danat Dansa. Uno de sus primeros espectáculos, ‘Bajo cantos rodados hay una salamandra’, se inspiró en costumbres ancestrales leonesas. “Recorrimos los Ancares, el Bierzo, Maragatería… llevamos a cabo una investigación musical, de espacios, de danzas, ahondamos en la antropología…”, recuerda Sabine. Gracias a aquel espectáculo Danat fue la primera compañía española de danza invitada al Théâtre de la Ville de París. A partir de ahí se sucedieron distintos montajes: ‘El Cielo está enladrillado’ (Premi Ciutat de Barcelona), ‘Y quedaré delante de los muros inmensos…’ (Mención Especial del Premio de Fomento de Las Artes de la UNESCO), ‘La japonesa o la imposible llegada a Dédalo ‘, ‘Der Dämon’ de P. Hindemith, ‘Jinete de peces sobre la ciudad’…

Cuando Danat tuvo que cerrar en el 2000 por falta de apoyo público, Sabine asumió con Ordóñez un nuevo reto: fundar el Centro Coreográfico de León, donde durante seis años organizó múltiples talleres de creación y preparó otra versión de ‘Der Dämon’, con dirección orquestal de Pedro Hallfter. Aquí también “creó escuela”, como asegura una de sus alumnas, Rosario Granell. “Fue una etapa importante; seguir encontrándome con personas que estuvieron ahí y siguen danzando es todo un elogio”, apunta Sabine.

Desde 2004 es profesora del Método Feldenkrais (enfocado a la vivencia consciente y expresiva del cuerpo y del movimiento), tiene su propio estudio en Barcelona e imparte clases en distintas universidades e instituciones. Sigue trabajando en la danza y creando espectáculos como ‘Los girasoles rotos’ o ‘El Secreto de las Medusas’. “La vida siempre es un viaje y yo me considero una exploradora que continúa formándose, aprendiendo. Más que hacer una producción, lo que me interesa es investigar y compartir”. Ahora mismo tiene un nuevo proyecto en mente, que estará relacionado con León. “En León he encontrado uno de mis lugares en el mundo. Siempre vuelvo, forma parte de mi vida, de mi trayectoria. Desde hace años vivo entre Berlín, Barcelona y León”.

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