La esquiadora María Martín-Granizo Ferreiro, en la última página de El Día de León. / Fotografía: Ana M. Díez.

PERSONAJES A LA ÚLTIMA

MARÍA MARTÍN-GRANIZO FERREIRO / Esquiadora

PASIÓN POR EL DEPORTE

Su cara de felicidad cuando esquía “a toda pastilla” lo dice todo. María es una fenómena que rompe barreras… “¡A fuego Leita!”

Por ELOÍSA OTERO
(Publicado el sábado 21 de octubre de 2017 en la última página de El Día de León)

A sus once años, María Martín-Granizo Ferreiro (León, 2006) puede presumir de ser la primera esquiadora española con discapacidad que compite en la Copa Cordillera Cantábrica y en el circuito alpino Audi Quattro Cup “de forma inclusiva”, es decir, con esquiadores que tienen dos piernas. Aunque María solo tenga una, eso nunca ha sido un problema para ella, todo lo contrario, le ha servido de acicate. “Como dice mi hermano Rodrigo, en vez de minusvalía tengo masvalía”, apunta con una enorme sonrisa. “Me encanta esquiar desde bien pequeñita, soy súper rápida… Y aunque no quede la primera, no me importa, porque mi premio es pasarlo bien, romper barreras y enseñar a otros a que pueden hacerlo”. Cuando tiene que ir a una carrera dice que se despierta “con un humor de perros, pensando en si va a hacer buen día o si la nieve estará en buenas condiciones”. Sin embargo, no es éste el único deporte que la apasiona. María aprendió a andar en bici con seis años y también practica natación, surf, patinaje en línea y este año se ha apuntado a kárate con su hermana.

Sabe que todo se lo debe a sus padres, Rafa Anel y Natalia, fanáticos de los deportes de montaña. “Ellos son muy divertidos y siempre me han animado a hacer cosas y a no tener miedo por ser diferente. Empecé a esquiar a los cinco años y de pequeña no podía competir con niños de dos piernas. Así que me puse a entrenar duro para poder hacer lo mismo que Cecilia, mi hermana melliza, y mis padres convencieron a la Federación para que pudiera competir en las mismas condiciones que el resto”. Desde hace cinco años María forma parte del Club Deportivo Leitariegos, el único Club inclusivo de esquí que existe en España. “Me han apoyado muchísimo: los del Leita, donde mi tío Julio Anel es entrenador, y los del equipo de la ‘Fundación También’, de la que Irene Villa y Teresa Silva son miembros destacados. Todos son súper majos conmigo y me han ayudado a superarme. Y mi tío Isaac, fisioterapeuta, que me cuida y me da masajes todas las semanas”.

Sus padres le han abierto en Facebook la página “Con el pie izquierdo”, desde la que se pueden seguir sus aventuras y ver, por ejemplo, cómo María no tiene problema en subirse a una tabla de skateboard con su pierna ortopédica, porque “todos los caminos empiezan con un pequeño paso”. En esta página cuenta: “Desde la temporada 2016 el Comité Paraolímpico Español me está haciendo un seguimiento, por lo que la temporada 2018 se presenta con muy buenas perspectivas para mí. Además de seguir compitiendo en la Cordillera Cantábrica y en el Audi Quattro Cup, tengo previsto participar en dos pruebas del Circuito Nacional de Discapacitados, en Sierra Nevada (Trofeo Santiveri) y en Baqueira Beret (Campeonato de España)”.

María se considera buena estudiante, le encantan la educación física, el inglés y la plástica, aunque las matemáticas le cuestan. “De mayor quiero estudiar la carrera de Inef”, comenta. “Pero mi meta ahora es llegar a ser paraolímpica, prepararme bien y correr la Copa de España de esquí cuando cumpla 16 años. Mi ídolo es la esquiadora Úrsula Pueyo, que a los quince años perdió una pierna en un accidente. Cuando en el colegio me pidieron una narración sobre mi mayor experiencia, yo puse que fue cuando conocí a Úrsula”. Entre sus otras aficiones enumera dibujar, pasar tiempo con la familia y amigos, ver películas de Harry Potter y cantar. “Me aprendo letras de rock&roll y canciones modernas, pero no me gustan el reguetón y el trap, que son muy machistas”. Se define como “divertida y muy deportista”, también “un poco patosa para llevar cosas” por culpa de su pierna ortopédica, tuneada de forma muy chula. Y su lema es: “Que nadie te diga que no puedes hacerlo, porque puede que hasta seas mejor que ellos. Nada es imposible”.

La esquiadora María Martín-Granizo Ferreiro, en la última página de El Día de León. / Fotografía: Ana M. Díez.

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