OPINIÓN / VILANOS

Desde el subsuelo de la realidad

“Los tiempos cambian y la poesía ya no solo está en los libros, sino también en las calles, en los bares, en las redes sociales, en Youtube…

Por ELOÍSA OTERO
(Publicado el sábado 24 de junio de 2017 en El Día de León)

Tengo estos días en casa un grueso volumen de la revista Espadaña, con los números correspondientes a 1944-1946, y me está costando devolverlo a quien me lo prestó. Pero ya va siendo hora. Así que paso las páginas amarillas y gastadas del mamotreto, como por última vez, y vuelvo a detenerme en algunos poemas de los grandes autores españoles y europeos de la primera mitad del siglo XX. Lo que más me llama la atención, no obstante, es el intento de desarrollar un pensamiento crítico y una lectura crítica de la poesía contemporánea, en pleno franquismo, por parte del sacerdote González de Lama, uno de los fundadores de Espadaña (junto con Victoriano Crémer y Eugenio de Nora). Sus artículos, escritos bajo el epígrafe de ‘Poesía y Verdad’, siguen manteniendo una extraña vigencia, como si no hubieran pasado más de 70 años. “Cada día se hace más patente la necesidad de una crítica poética. Se publican libros y libros de versos, buenos unos, malos otros, medianos los más. El público los ve en los escaparates de las librerías y ni siquiera siente la curiosidad de hojearlos. Y en el caso –rarísimo– de que los lea, no sabe a qué atenerse respecto a su valor poético y los olvida en el rincón de los libros despreciables”, escribe. Unas páginas más adelante, en otro artículo, habla sobre algo que parece estar sucediendo hoy: “Una ojeada al panorama de la actual poesía española nos abre los pechos al optimismo. Mientras los otros géneros agonizan o se abaten, la poesía muestra un espléndido verdor, fresco y alegre como de primavera. Se publican libros y más libros, proliferan las revistas, surgen poetas en todos los rincones. ¿Estaremos entrando en una edad áurea para la poesía?”.

León siempre ha sido tierra de poetas. Das la vuelta a una esquina y aparece un o una poeta, o varios a la vez. No es un tópico. Aquí siempre hubo tertulias y revistas, grupos y grupúsculos, poetas independientes y poetas buscavidas, poetas secretos y poetas mediáticos, brillantes y opacos, arriesgados o clásicos, e incluso policías poetas…. Y ahora, más. Eso sí, los tiempos cambian y los formatos también. La poesía ya no solo está en los libros, sino también en las calles, en los bares, en las redes sociales, en Youtube…

Sería imposible dar cuenta aquí de todos los lugares, públicos y privados, que acogen actividades eclécticas relacionadas con la poesía, con lo poético, en León y provincia. Desde hace cuatro años se convoca el Ágora de la Poesía, los últimos viernes de mes, en San Marcos. Por el café Ékole desfilan los poetas en un ciclo (un jueves al mes) que ya va cogiendo solera. En el bar Belmondo se reúne #plataforma, colectivo de jóvenes escritores, y en la chamarilería de la calle Cantareros tienen su cuartel general los poetas “ultramarinos”. Son solo algunos ejemplos. Desde la Concejalía de Cultura también se mantienen ciclos y festivales como El Pasquín (en primavera), Roma en el Espejo (en julio, en la cripta de Cascalerías), Urogallo (en otoño), Laboratorio Poético (en invierno)… Y ahora que arranca el verano se sucederán los recitales a orillas del Órbigo y del Burbia, en el hayedo de Busmayor o en el castillo de los Bazán, en San Miguel de Escalada o en Santibáñez de Porma… cada uno con su público, compuesto por gentes que acuden a escuchar, a dejarse tocar por la palabra.

Dudo mucho que haya otra provincia en España con tantas revistas literarias como las que se han sucedido aquí a lo largo de casi un siglo, desde la mítica Espadaña, pasando por Claraboya, Barro, Cuadernos Leoneses de Poesía, Alcance, Margen, El Signo del Gorrión, Vinalia Trippers, Azul Eléctrico, The Children’s Book of American Birds… hasta llegar a las más recientes, como FAKE, La Celsa (nacida de los cursos de escritura que imparte la poeta berciana Ester Folgueral), o La Bola (revista objeto editada por la artista Alba González).

Como escribía González de Lama: “Día llegará en que se haga una revisión de tantos nombres como han brillado en este zodiaco alborotado y veloz de la poesía contemporánea”. Pero, mientras ese día llega, disfrutemos con la escucha y la lectura intentando discernir la voz de los poetas “auténticos” que, como bien dice el fundador de Espadaña, son “aquellos que saben calar hasta el subsuelo de la realidad en busca del metal precioso y luego dárnoslo labrado, bruñido, rutilante”; son aquellos que, en palabras de Gamoneda, “tienen un pensamiento utópico que inoculan en el pensamiento vecinal”. Y la utopía, como todos sabemos, cuando penetra en la sociedad mejora el mundo.

 

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