OPINIÓN / VILANOS

La Cultu y la cultura

“León, enfervorecida porque la Cultural ha ascendido a segunda, apenas se entera de que cuenta con una Cultura de primera división

Por ELOÍSA OTERO
(Publicado el sábado 10 de junio de 2017 en El Día de León)

Es obvio que el fútbol, bien jugado, se ha convertido en uno de los mayores acontecimientos planetarios, y que los grandes futbolistas son los héroes y dioses de nuestro tiempo. En España contamos con algunos de los mejores del mundo, y hasta en la aldea más remota del Himalaya los niños conocen a Messi y a Ronaldo, como se puede comprobar en uno de los últimos programas de Jesús Calleja.

Personalmente, considero que los grandes futbolistas no dejan de ser analfabetos millonarios (hay excepciones en cuanto a lo primero) que dan patadas a un balón. Y aunque los hay que intentan engañar al fisco (Messi, Mascherano…), también es cierto que, cada vez más, algunos vienen cultivando un espíritu generoso y solidario que es de agradecer. Drogba, Kanoute, Balotelli, Rafa Márquez… son algunos ejemplos que no solo brillan en el campo deportivo, sino también en el campo de los valores humanos, y que han creado fundaciones o se han unido a causas benéficas de manera encomiable.

Pero, cuando hace dos domingos la Cultural y Deportiva Leonesa (que ahora se llama Sociedad Anónima Deportiva) subió a segunda división después de 43 años, y varios miles de leoneses salieron a la calle a celebrarlo… no pude reprimir el impulso de escribir en una red social: “Menos balones y más cultura”. En seguida, un amigo me lo reprochó: “¿Te parecen mal las victorias? Hay que ser requetetacañ@ para hacer un comentario así con la buena energía que hay hoy en la ciudad”. Y claro que me alegran las victorias, pero una cosa no está reñida con la otra. Es más, una de las fotos que ha dejado el ascenso es la de la pancarta “LEÓN CON LA CULTURAL” extendida bajo las ventanas del viejo Consistorio. En las redes sociales, esta foto pronto empezó a circular con un pequeño matiz, la supresión de la letra “L” final: “LEÓN CON LA CULTURA”. Lo que, como todos sabemos, no deja de ser una quimera.

¿Qué el fútbol también es cultura? No lo sé. En realidad ¿qué es “cultura”? Según la Unesco: “…la cultura puede considerarse como el conjunto de los rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o un grupo social. Ella engloba, además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales al ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias y que la cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden”.

No, el fútbol no tiene mucho que ver con la cultura. Con lo que sí tiene que ver es con el dinero. Porque el renacimiento y ascenso de nuestro equipo local se lo debemos a los jeques de Qatar, que es el país más rico del planeta. Recordemos que la Cultu llevaba mucho tiempo llena de deudas y de trampas, hasta que, en 2015, la Academia Aspire de Doha, el centro de alto rendimiento deportivo más espectacular del mundo, decidió comprar el club leonés con el objetivo de convertirlo en un club de formación de futbolistas cataríes con la vista puesta en el Mundial de 2022 (evento que organizará ese país, donde ya se están levantando infraestructuras faraónicas, mientras organizaciones de derechos humanos no dejan de denunciar las terribles condiciones laborales de los trabajadores extranjeros que construyen los estadios).

Es decir, que la victoria y el ascenso del equipo leonés tiene que ver, sobre todo, con los “no menos de cuatro millones de euros” invertidos en León por Qatar, un país que desde hace solo unos días se enfrenta a una crisis sin precedentes en Oriente Medio a la que no es ajena Donald Trump.

Eso no quita para que, como comenta otro amigo, “la victoria de la Cultu haga que la gente se sienta orgullosa de su ciudad”. Pero, como ha escrito el poeta Antonio Merayo, “León, la ciudad enfervorecida porque la Cultural, equipo de fútbol, ha ascendido a segunda división, es la misma que apenas se entera de que cuenta con una Cultura de primera división. Tal vez, por eso, muchas de las decisiones que lastran el avance de la ciudad y de la provincia provengan de pensar con los pies. De no ser así, otro gallo nos cantaría”.

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